Con la llegada de la primavera, las temperaturas comienzan a subir y muchas instalaciones que han permanecido inactivas durante el invierno vuelven a ponerse en funcionamiento. Este contexto hace que la prevención de la legionella sea especialmente importante en esta época del año.
La legionella es una bacteria que puede proliferar en sistemas de agua si no se realiza un mantenimiento adecuado, por lo que adoptar medidas preventivas es clave para evitar riesgos para la salud.

¿Qué es la legionella y dónde se encuentra?
La legionella es una bacteria que se desarrolla en ambientes acuáticos, especialmente en sistemas donde el agua puede estancarse o mantenerse a temperaturas templadas.
Se puede encontrar en:
- Torres de refrigeración
- Sistemas de agua caliente sanitaria
- Fuentes ornamentales
- Sistemas de riego
- Piscinas y spas
Cuando estas instalaciones no se limpian o desinfectan correctamente, la bacteria puede multiplicarse y propagarse a través de aerosoles.
¿Por qué la primavera es una época crítica?
Durante la primavera se dan varias circunstancias que favorecen el riesgo:
- Reactivación de instalaciones tras meses sin uso
- Aumento de temperaturas, que favorecen la proliferación bacteriana
- Mayor uso de sistemas de climatización
- Puesta en marcha de fuentes y sistemas de agua exteriores
Por todo ello, es fundamental revisar y acondicionar las instalaciones antes de su uso.
Medidas clave para la prevención de la legionella
Para evitar la aparición de legionella, es importante seguir una serie de buenas prácticas:
1. Limpieza y desinfección
Antes de poner en funcionamiento cualquier sistema, se debe realizar una limpieza y desinfección completa.
2. Control de la temperatura del agua
La legionella prolifera entre 20 °C y 45 °C. Mantener el agua fuera de este rango reduce el riesgo.
3. Evitar el estancamiento
El agua en movimiento dificulta el crecimiento bacteriano. Es importante purgar y renovar el agua regularmente.
4. Revisión de instalaciones
Comprobar el estado de depósitos, tuberías y sistemas de climatización es esencial para detectar posibles focos.
5. Mantenimiento periódico
No basta con una revisión puntual. Es necesario establecer un plan de mantenimiento continuo.
La importancia de contar con profesionales especializados
La prevención de la legionella no solo requiere conocimiento técnico, sino también cumplir con la normativa vigente. Por ello, contar con empresas especializadas es clave para garantizar la seguridad.
En este sentido, Trakta ofrece soluciones profesionales para el control y prevención de legionella, adaptadas a diferentes tipos de instalaciones y necesidades. Su experiencia permite asegurar un mantenimiento adecuado y minimizar riesgos.
Normativa y responsabilidad
En España, existen normativas específicas que regulan la prevención y control de la legionella. Estas obligan a los titulares de instalaciones a:
- Realizar controles periódicos
- Mantener registros de mantenimiento
- Aplicar protocolos de limpieza y desinfección
El incumplimiento puede derivar en sanciones, además de poner en riesgo la salud de las personas.
La primavera es un momento clave para actuar en la prevención de la legionella. La reactivación de instalaciones y el aumento de temperaturas hacen necesario adoptar medidas preventivas y contar con un mantenimiento adecuado.
Anticiparse, revisar las instalaciones y apoyarse en profesionales especializados como Trakta puede marcar la diferencia para garantizar la seguridad y evitar problemas mayores.


