Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido retrasar durante tres días la entrada en vigor de los aranceles del 50 % previstos para buena parte de las importaciones procedentes de Canadá. El mandatario estadounidense asegura que ambos países han alcanzado un acuerdo que todavía debe formalizarse.
Los nuevos gravámenes debían comenzar a aplicarse este miércoles, pero quedarán aplazados hasta las 00.01 horas del 22 de agosto.
Trump comunicó la decisión a través de Truth Social, donde explicó que la suspensión temporal responde a los avances logrados entre Washington y Ottawa y a la necesidad de completar la documentación correspondiente.

Trump vincula las negociaciones con el oleoducto Keystone XL
El presidente estadounidense no detalló las condiciones concretas del principio de acuerdo comercial. Sin embargo, volvió a mencionar la posibilidad de recuperar el proyecto Keystone XL, un oleoducto cuya construcción fue cancelada durante la Administración de Joe Biden.
Trump ha defendido en diferentes ocasiones la reactivación de esta infraestructura y ahora plantea que podría volver a ponerse sobre la mesa en el contexto de las relaciones entre Estados Unidos y Canadá.
Canadá confirma avances, pero pide cautela
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó que las negociaciones han registrado «progresos sustanciales», aunque señaló que todavía quedan cuestiones importantes por resolver.
Durante las últimas semanas, representantes de ambos países han mantenido conversaciones para intentar solucionar sus diferencias comerciales antes de que comenzaran a aplicarse los nuevos gravámenes.
Carney confirmó que Estados Unidos ha aceptado posponer hasta el final del 21 de agosto las medidas previstas bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria estadounidense de 1930.
El anuncio se produjo después de varios contactos entre Ottawa y Washington y de una segunda conversación telefónica en apenas dos días entre Trump y Carney.
El automóvil continúa en el centro de las diferencias
Uno de los principales puntos de negociación continúa siendo el sector automovilístico.
Estados Unidos ha planteado reducir del 25 % al 15 % los aranceles aplicados a los vehículos canadienses. Canadá, por su parte, busca una reducción mayor y condiciones favorables para aquellos productos con contenido fabricado en Norteamérica.
Washington también reclama a Ottawa que elimine determinadas medidas adoptadas como respuesta a los aranceles estadounidenses. Entre ellas se encuentran gravámenes sobre vehículos procedentes de Estados Unidos y restricciones relacionadas con algunos productos estadounidenses.
Las diferencias se extienden además al sistema canadiense de cuotas para las importaciones de productos lácteos.
Una disputa que afecta a miles de millones en intercambios
Los aranceles anunciados por Trump podrían afectar a alrededor de 20.000 millones de dólares en mercancías, aproximadamente el 5 % de las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá.
La orden ejecutiva que establecía el gravamen adicional del 50 % fue firmada el pasado 20 de julio. No obstante, determinadas categorías quedaron excluidas, entre ellas energía, potasa, minerales críticos y pescado.
La negociación se desarrolla además mientras Estados Unidos, Canadá y México abordan cuestiones relacionadas con el T-MEC, el acuerdo comercial que regula buena parte de los intercambios entre los tres países norteamericanos.
Canadá había advertido de que podría responder con nuevas medidas si finalmente entraban en vigor los aranceles estadounidenses. El aplazamiento concede ahora tres días adicionales para cerrar los documentos y determinar si el principio de acuerdo anunciado por Trump consigue evitar una nueva escalada comercial.


